viernes 10 de julio de 2009

429. Byron huye de una amante ninfómana

Su primer destino, una vez en el continente, fue visitar los campos de Waterloo, donde había inspirado algunas estrofas de Childe Harold. Luego bajó por el Rhin, hasta Ginebra, donde fue localizado por su amante del momento, Claire Claremont, quien le comunicó que estaba encinta. Claire iba acompañada por su hermanastra, Mary Godwin, y el amante de ésta, Percy B. Shelley. Allí el grupo alquiló una casa junto al lago. Byron comenzó a escribir una novela sobre un vampiro y Mary empezó la celebérrima novela Frankenstein. Fueron tiempos felices, pero lejos de atarse, abandonó a Claire. En noviembre de 1816 puso rumbo a Venecia, acompañado de Hobhouse. Allí se hospedó en casa de un panadero llamado Segati, a cuya mujer, Marianna, una irresistible morena, sedujo y de la que tuvo que huir para "no morir", porque la mujer, una auténtica ninfómana, le exigía fornicar un mínimo de tres veces diarias. A Marianna la sustituyó por una bella campesina llamada Margarita Cogni, casada y sin hijos, y a esta la reemplazó por Teresa Guiccioli, de diecinueve años, esposa del conde Alessandro Guiccioli, de cincuenta y ocho. Byron prescindió de Teresa meses más tarde cuando ésta, en un ataque de celos, intentó matarlo con un cuchillo.

CARLOS BERBELL, Los más influyentes amantes de la historia, Rueda, Madrid, 1998, págs. 129 y 130.
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